Tal cual como germina una semilla, deben fluir nuestras vidas

monedas de oro tal cual germina una semilla 2

Es inevitable toparse con una gran cantidad de situaciones a lo largo de nuestras mortales vidas, que despiertan en nosotros preocupaciones y frustraciones, sin embargo, ningún ser humano está exento de enfrentarlas. Lo cierto, es que le prestamos una cantidad de atención innecesaria a estas circunstancias que son capaces de evocar a las partes más negativas que hay en cada ser, asumimos el papel de la resignación y el fracaso como si no pudiéramos ir mucho más allá de ello.

Independientemente de la edad, podemos sentirnos estancados y desanimados, experimentar las sensaciones de que nada nos resulta complaciente y no vale la pena que nada nos toque. Nuestras vidas pueden empezar a fluir en la medida en que sacamos lo mejor de cada situación, en la forma en que nos enfrentamos a los problemas con una actitud positiva para solucionarlos, la resiliencia, el compromiso, el autoestima y el querer ser cada vez mejores por y para nosotros mismos.

¿Cómo conseguir la estabilidad y la tranquilidad que necesitamos para avanzar?

En este apartado no están expuestas las fórmulas del éxito ni las soluciones explícitas a cada uno de tus problemas, porque el remedio no es entregarlo a cada persona y que éste desconozca cómo puede volver a enfrentarse a una situación así, o que no se muestre ningún tipo de esfuerzo por crecer cada día, por el contrario, encontrarás una serie de pautas que puedes aplicar para que, poco a poco puedas sentirte mucho más tranquilo, cómodo, satisfecho y en armonía contigo mismo y tu entorno. Asimismo, el fin de este apartado, es que te conozcas, te identifiques y aprendas del universo que está dentro de ti y dentro de cada uno de los seres humanos y las formas en que podemos manejarlo para que nuestras vidas fluyan de la mejor manera.

El autoestima

Cada uno de nosotros, tiene una imagen de sí mismo y en esta medida podemos darnos una idea sobre cómo nos ve el resto del mundo. Los medios, las clases, los estereotipos y una serie de factores influyen a que las personas no se sientan cómodas consigo mismas y busquen modificar y alterar su apariencia. Lo cierto, es que reflejamos en nuestro exterior la forma en que nos sentimos en nuestro interior. La comodidad y la seguridad de cada uno como individuo único e inimitable, es lo que nos caracteriza a unos de otros. El amor propio no lo enseña nadie, se despierta en la medida en que tomamos decisiones para nuestro beneficio y optamos alejarnos y eliminar elementos, personas y situaciones que nos hacen daño.

Tiempo para tí mismo

Es importante que nos tomemos períodos de tiempo en los que podamos pensar lo que estamos haciendo y si va en favor de las expectativas que tenemos. Tener tiempo para nosotros y podernos conocer, permite que seamos capaces de reconocer las habilidades y capacidades que tenemos naturalmente para la ejecución de planes que trabajen para la construcción de nuestros sueños.

Deshacerse de lo que no nos hace felices y ser generosos

En nuestras casas, y más exactamente en ese lugar en el que pasamos una gran parte de nuestro tiempo que bien podría ser el cuarto, está lleno de recuerdos y cosas del pasado. Una forma muy efectiva de limpiar nuestro entorno, es identificar aquellas cosas que ya no nos hacen felices, objetos que nos recuerden situaciones negativas o que nos hicieron daño, aquello que ya no usemos. En esta medida, deshacernos de estas cosas nos permitirá darle paso a nuevos objetos que sean testigos de felicidades y alegrías, además de poder hacer un acto sumamente valioso como lo es el donar.

La satisfacción de poder ser cómplice de una donación, representa un alto grado de amabilidad y generosidad, pero sobre todo, el poder ver el rostro de la persona que le hará un nuevo uso a eso que ya terminó su tiempo en tu vida, es un sentimiento inexplicable y que te hará sentir contento contigo mismo por esta labor.

Hoy es el día

Es común y a la vez erróneo que siempre estemos dejando cosas para el día siguiente, para la semana siguiente, para el mes que viene o para el año que entra. Sin embargo, ignoramos que no compramos el tiempo y que el mañana podría desvanecerse para nosotros. El futuro comprende un tipo de esperanza y es importante fijar este tiempo no debemos quedarnos con esto. Aunque suene muy cliché, pero lo cierto es que es la realidad, es que el ahora es lo único que tenemos.

Los frenos y la receptividad

El tiempo en la actualidad, pasa de forma veloz. Con esta sección nos referimos a que debemos detenernos aún si nuestras vidas están bajo mucha presión y con esto, pasen los días de forma apresurada. Esto para pensar si lo que estamos haciendo realmente nos hace felices, si las circunstancias se tornan tan negativas que podemos hacer algo para mejorar el ambiente, pues debemos estar cómodos con nosotros mismos, con los lugares que frecuentamos, y sobre todo, fijarnos si estos están contribuyendo a nuestra realización como personas, a ese proyecto de vida que tenemos que diseñar para encaminar nuestro rumbo y no ser un barco a la deriva en medio del inmenso mar.

La verdad, es que somos capaces de grandes cosas por nosotros mismos, tanto como lanzarnos o dejaros caer hacia el fracaso, o saltar tan alto para alcanzar los triunfos. Todo, absolutamente todo bastará con la voluntad que imprimamos en ello. Estar en armonía con nuestros semejantes, tener buenas relaciones interpersonales y contar con la presencia de las personas que más queremos, será vital para nuestra paz y tranquilidad, no obstante todo esto partirá de cómo nos estemos sintiendo al interior de nosotros.

Realmente deben apreciarse todos esos instantes de felicidad y procurar siempre construir uno nuevo. Es por esto que con cada uno de los puntos especificados anteriormente, es posible producir que nuestras vidas fluyan naturalmente, tal y como lo hace una semilla en su proceso de germinación.

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